miércoles, 11 de junio de 2008
Hace algún tiempo que voy sintiendo la necesidad de colaborar con entidades que se preocupan por los más desfavorecidos, la semana pasada di un paso más y me decidí a apadrinar a un niño, ya se que quizá pueda parecer que esto es de relativa importancia ya que es una pequeña aportación al mes, pero esa pequeña cantidad seguramente habrá provocado que una humilde familia de una ciudad del este de la India tenga un motivo más para sonreir y eso me hace sentir feliz. El se llama Kamil y en octubre cumplirá ocho años...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)